Pues bien, la semana pasada, en el Boletín Oficial de Castilla y León salía el decreto para acogerse a las ayudas a la reforestación y, por primera vez de forma expresa, se excluyen como zonas a reforestar las áreas de mayor relevancia la alondra ritocí en toda la provincia de Soria (http://bocyl.jcyl.es/boletines/2011/03/10/pdf/BOCYL-D-10032011-25.pdf).
Roturaciones en Blocona con pinos bastante crecidos. Un páramo extraordinario reducido a la mitad.
Ya desde el año 2007, la Junta de Castilla y León había movido ficha y había prohibido la reforestación en todo el área de las ZEPAs de Altos de Barahona y Altos de Layna pero eso en la práctica no protegía áreas vitales para la especie como las zonas alrededor de Medinaceli o las áreas de Brías y Abanco donde, hasta el año pasado, se ha seguido reforestando.
Roturaciones en páramos de Blocona, enero de 2007.
Empero, lo que no me gusta de esta orden es que como se dice popularmente igual hemos vestido a un santo pero desvistiendo a otro. Y me explico. Desde este año se puede de nuevo reforestar en las zepas de Layna y Barahona pero no en otras zepas esteparias de Castilla y León. ¿Por qué ese agravio comparativo? Y nada nos garantizar que no se reforeste en áreas que cuenten con poblaciones también amenazadas y vulnerables de otras esteparias como el sisón o la ortega, cuyas poblaciones en Soria son bien escasas. Básicamente porque el conocimiento de las áreas de distribución de esas especies dista mucho de ser el mejor y desde luego mucho peor que lo que conocemos de la alondra, dado que en el 2007 se hizo un estudio por parte del Ministerio de Medio Ambiente que clarificó bastante su situación.
Tendremos que estar atentos al nuevo estado de cosas y procurar que, los escasos retazos de páramos que son, no lo olvidemos, uno de los hábitats más singulares con los que cuenta la provincia de Soria, sigan existiendo para generaciones futuras.
Hasta luego.
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