Esta mañana se ha realizado la última de las actividades del día de las Aves, la ya clásica jornada de anillamiento en La Rumba.
Mirlo común macho emprendiendo el vuelo.
Lo cierto es que, después de 3 ó 4 años anillando en este lugar y en estas fechas, ya puedes decir lo que vas a coger con una precisión bastante alta pero bueno, el fin mismo de la actividad es acercar a las aves a muchas personas que no han visto nunca cerca un carbonero o un petirrojo, y eso se cumple siempre con creces. Nos temíamos lo peor a primera hora de la mañana pues, un viento frío y seco se dejaba notar y eso podía hacer que la gente no bajara y que las redes se movieran mucho, haciendo floja las capturas. Pero afortunadamente, la mañana ha ido a mejor, el viento no ha sido tan fuerte y la gente ha respondido pues creo que unas 40 personas, en uno u otro momento, hemos estado allí.
En cuanto a las especies, se han cogido unos 41-42 pájaros de casi todas las especies comunes ahora por allí: zorzal común, mirlo común, petirrojo, chochín, mosquitero común (no hemos oído ni visto un solo musical), ruiseñor bastardo, curruca capirotada, carricero común, herrerillo común, carbonero común, mito y pinzón vulgar.
Zorzal común
Una entusiasta asistente soltando un mito.
Por los alrededores pululaban otras especies también habituales de la zona pero que no han caído tipo martín pescador, pito real, pico picapinos, rascón, etc. De rapaces por allí se han visto gavilán, buitres y milano real.
El anillador como en otras ocasiones ha sido Jesús, al que habrá que hacerle un monumento por la paciencia y el buen hacer que tiene para explicar todos los pormenores del anillamiento y de las aves a niños y mayores.
Hasta luego.
Juan Luis Hernáde
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